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Camachuelo Mexicano |
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Biografía Utilizada; Los
fringílidos |
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Autor: Francisco López |
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Fotografías: Francisco
López |
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Pájaros: Propiedad
Aviario Lanius |
Su nombre científico es
"Carpodacus mexicanus", también se le conoce como Carpodaco de México y
Gorrión de Pecho colorado.
Sus dimensiones son
similares a la del canario común, diferenciándose de éste por tener una
silueta más alargada, el pico más fuerte y la cola más larga.
Poseen un claro
dimorfismo sexual entre ambos géneros. El macho presenta en frente, ceja,
garganta, cuello, pecho y obispillo un bonito e intenso color rojizo que
adquiere con la primera muda, rasgo éste del cual carece
completamente los ejemplares jóvenes y la mayoría de las hembras, no
obstante en el caso de que algunas de
éstas lo presentaran, es en cualquier caso de forma muy ligera.
Su color clásico es el bruno grisáceo con bandas longitudinales
negruzcas, presentando zonas blanquecinas en la parte inferior del pecho,
vientre, flancos y región subcaudal.
Existen varias
subespecies, por lo que según su procedencia presentan ligeras
variaciones de color e intensidad. Las mutaciones mas conocida es la
bruna rubina, aunque también se tiene conocimiento de la existencia de lutinos
(blancos con ojos rojos).
La cría en cautividad no
reviste grandes dificultades, suelen ser bastante rústicos y prolíficos,
aunque desde los primeros días de abandonar el nido, ya se muestran
excesivamente recelosos respecto a la presencia humana. Su comportamiento
es bastante nervioso y asustadizo, revoloteando de forma exagerada cuando aprecian que podemos estar invadiendo su
territorio, por ejemplo al acercarnos demasiado, bien para
observarlos o para tratar de realizar algunas de las tareas cotidianas
relativas a la limpieza, alimentación, desinfección, etc. . . , por lo que
tendremos que ser muy cautos y actuar con la debida diligencia, ya que
incluso podrían lastimarse.
Aprecian de forma
notable cuando estamos observándolos, demostrándonos así su
desconfianza, seguramente al llevar relativamente poco tiempo
reproduciéndose en cautividad, conservando aún sus instintos mas primitivos
de pájaro silvestre.
Por ello, en época de cría, siempre debemos de evitar
el mirarlos
directamente, y en tal caso nunca hacerlo de forma que ambas miradas se crucen, circunstancia ésta que puede ser suficiente para hacerlos abandonar
la nidada, al sentirse "descubiertos o vigilados". Para ello y cuando queramos
observarlos, trataremos de hacerlo cuando les demos la espalda, haciéndolo
de reojo, bien desde una esquina del aviario, mientras nos encontremos
arreglando jaulas, barriendo, fregando, etc. . ., siempre con el mayor
disimulo posible, de forma que nunca aprecien la
mirada directa y mucho menos se sientan vigilados.
Cuando haya que intervenir en el nido, bien
para retirarles los huevos verdaderos por los falsos, anillar a las crías,
limpieza, etc. . ., siempre tenemos que evitar que la hembra vea la
manipulación, para ello, una vez la hembra este fuera del nido, utilizaremos
la división opaca de la jaula, para que de esta forma no aprecie que
manipulamos el nido. Finalizada la operación, que debe ser lo mas
rápida posible, retiramos dicha división y nos alejamos.
El número de huevos que suelen poner es
generalmente de cuatro, raramente hemos visto puestas de dos huevos y
tampoco de mas de cinco. El color que tienen es casi en su totalidad blanco
marfil, con muy pocas motas negruzcas y de un tamaño algo mayor que el de
nuestros canarios comunes.
El nido que utilizamos es el de toda la vida
de pita, si utilizamos unos que vienen además forrado con algodón, serían
mejor aun, ya que suelen ser bastante malos construyendo el nido, y si
utilizamos pelo de cabra o similar para la construcción del mismo, al final
acaban enterrando los huevos o deshaciéndolo todo, con el peligro de tapar
los huevos o pichones en el caso de que tuvieran. Por lo que si estuviéramos atento
a esta circunstancia echaríamos a peder toda la puesta o nidada.
Cuando la hembra ha puesto el último huevo,
cogemos el nido de pita y retiramos todo el pelo de cabra o fibras que han
ido colocando, dejando solamente una muy fina capa, la humedecemos
pulverizando insecticida para pájaros y acto seguido le damos forma con una
bombilla de las grandes, quedando todo bien adherido al nido. A
continuación colocaremos los huevos verdaderos.
La incubación suele durar 13 días que
ejecuta únicamente la hembra, aunque debido al celo que muestra ésta, no es
la primera vez que he visto nacimientos a los 12 días. El porcentaje de
huevos fecundos es bastante alto en comparación a nuestros canarios, ya que
cuando la camachuelo pone huevos es porque realmente éstos han sido fecundados
por el macho.
Los progenitores son extraordinarios
embuchando a sus crías, llenándoles el buche hasta prácticamente su
totalidad, significando que perfectamente pueden ser criadas por cualquier
pareja de canarios a modo de nodrizas, ya que tienen mucha vivacidad a la
hora de pedir comida, presentando un pico bastante ancho, con un fuerte
color rojo vivo en sus mucosa y presentan además unas características
boqueras de color amarillo intenso.
En cuanto a la alimentación hemos utilizado
exactamente la misma que la de nuestros canarios, les gustan mucho el
brócoli, la manzana, la zanahoria y por supuesto las semillas negras
germinadas.
De enfermedades que les puedan afectar, no
podemos hablar de ninguna en concreto, ya que apenas enferman, y llegado el
caso suelen recuperarse por si mismo, utilizando solamente algo de
vitaminas, lo cual demuestra su gran resistencia y rusticidad.
Y bueno, esto es en principio mas o menos lo
que hemos creído necesario comentar en esta breve introducción, la cual
iremos ampliando conforme vayamos adquiriendo nuevas experiencias,
adquisición o ampliación de conocimientos relativos a este fenomenal
pájaro.
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Imágenes
(pica en imagen para aumentar)

1.- huevos camachuelo

2.- camachuelos naciendo

3.- con tres días

4.- crías de unos siete días

5.- crías de unos 12 días

6.- joven camachuelo 18 días

7.- crías en nidal

8.- bonito macho adulto

9.- machos adultos

10.- adulto clásico

11. hembra adulta.

12. crías con sus características boqueras amarillas

13. Pollitos en el nidal

14. Diferencia entre ejemplar clásico y ejemplar mutado. |